Ariel

Hoy vamos a lanzar al aire un deseo, con la esperanza de que un corazón generoso lo enganche en el aire con la mano y se lo quede para sí…
La hemos llamado Ariel, porque una niña aún inocente así lo quiso…
Pero es la gata de nadie, sin nombre, sin dueño. Sola entre una multitud de gatos más, unidos por la misma circunstancia, el abandono y con exactamente el mismo derecho a la vida y a la dignidad.

Algunos nos preguntarán: Que tiene de especial para que luchemos por ella, y no por otro…?, y yo les digo, cuando te cruzas con una mirada suplicante que te toca el alma, ya simplemente no puedes olvidarla…
Y eso les prometo, nos pasó….Sus profundos ojos tristes nos clamaron ayuda y amor y su eterna solicitud de caricias nos rompió un poco más nuestro corazón, y en él se quedó.
Ariel está en los huesos ya…

Nos ayudas a ayudar a encontrar esa mano que coja nuestro deseo?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *