¿Salir o no salir? de Laura Trillo

 

Compartimos interesante artículo de la gran profesional y terapeuta felina Laura Trillo:

¿SALIR O NO SALIR?

Al igual que ella, y ante muchas consultas de particulares, creemos que es necesario dejar clara nuestra postura: Estamos en contra de sacar un gato casero a pasear.

Nosotros prohibimos por contrato de adopción que se les permita la salida al exterior.

Un entorno urbano es totalmente hostil para ellos, hay demasiados ruidos, demasiados peligros, demasiados estímulos, lo que puede ocasionarles demasiado estrés.

*** Salir o no salir ***

Muchas personas que conviven con gatos todavía no entienden muy bien su comportamiento. Pretendemos que «se porten bien» en un entorno antinatural para ellos, en el que no tienen estímulos ni tampoco mucho que hacer, además, no pueden molestarnos. Tienen que ser limpios, cariñosos, no arañar nada, no tirar nada al suelo, no maullar por las noches, entre otras cosas, para no perturbar nuestro inconsciente día a día.

Si bien los gatos domésticos han decidido convivir con personas en entornos cerrados, adaptándose y resignándose en muchos casos, con tal de estar con nosotros y acompañarnos en una fase de nuestra vida, siempre su calidad de vida puede ser mejor. En un entorno como el de un piso o apartamento sin acceso al exterior, nos tenemos que esforzar más para que nuestro gato tenga todas sus necesidades cubiertas, y esto no sólo es comer, beber, y tener su aseo, sino mucho más.

Los gatos son muy independientes, lo que no quiere decir poco cariñosos, sino que les gusta hacer su vida a su manera sin ataduras ni obligaciones, les gustan las rutinas y la seguridad, pero necesitan llevar ellos el control de todo. En cuanto empiezan a depender de las personas para sus necesidades, como comer, jugar, tener un aseo limpio o cualquier cosa, no lo llevan tan bien, y es uno de los motivos por los que los gatos de interior tienen estrés.

El no poder gestionar su vida y cubrir sus necesidades por sí mismos les afecta, y no sólo eso, sino que cuando hay alguna situación estresante en casa, no pueden canalizarla como harían en la Naturaleza. Se ven obligados a vivir esa situación (gato nuevo, peleas, mal ambiente) y no tienen escapatoria, cuando en realidad deberían poder ellos decidir si enfrentarse, adaptarse, o huir.

Los gatos que tienen acceso al exterior, gestionan mucho mejor las situaciones de estrés, tienen esa «vía de escape», aparte de tener muchos estímulos y una vida más rica en general, lo que hace que sean más felices, equilibrados y tengan el control de su vida.

Pero ahora entra el humano con sus miedos y sobreprotección y nos preguntamos hasta qué punto me estoy excediendo o debo proteger a mi gato.

El primer bloqueo que veo en las personas con las que trabajo cada día es la sensación que tienen de que su gato es un bebé, niño pequeño o pobre animal indefenso, por tanto necesitan cuidarlo y protegerlo en exceso. Los gatos no son eso, sino que son Maestros de la vida y saben más que todos nosotros juntos sobre cómo funciona la vida y el Universo. Cuando empieces a ver la grandeza que hay en tu gato te darás cuenta de lo que tienes al lado cada día, y empezarás a confiar en él.

Los gatos son mucho más felices con acceso al exterior, pero tampoco hay que confundir esto con sacarlos con correa a pasear. Recuerda: necesitan llevar ellos el control de todo. La correa sólo sirve para estresarse mucho cuando se asusta y no puede escapar al verse atado, en pocos segundos entra en pánico y es incontrolable. Además no consiste en sacar a un gato en brazos o en un transportín y dejarlo en un lugar desconocido, como un parque o terraza. Si salen, deben salir por sí mismos, controlando siempre, tanto de dónde salen como cuánto se alejan. Tienen que estar alerta, investigar, probar, retroceder o avanzar según se sientan. Al mínimo peligro siempre van a entrar o volver al lugar de cual han salido, el que conocen. Pero si lo llevas a mitad de un parque y se asusta, si está atado y se ve atrapado se estresará mucho y puede incluso agredirte descontroladamente, lo mismo si está en brazos, de lo contrario, correría y encontraría algún refugio donde se sienta seguro, porque no tiene referencias como si hubiera salido él caminando desde casa.

Normalmente no vivimos en entornos muy favorables para los gatos. Las zonas urbanas, con carreteras, coches y peligros varios, tampoco son un lugar natural para el gato, además de que siempre hay perros u otros gatos asilvestrados en la calle con los que puede tener problemas. Si este es nuestro caso, lo mejor es intentar recrear dentro de casa todas las pobilidades de hacer muy rica la vida de nuestro gato, dándole a él el control de todo lo posible, como tener la comida disponible todo el día, darle otro tipo de comida mejor que el pienso seco (¡son carnívoros!), proponerles juegos de estimulación mental con los que puedan entretenerse solos y no te necesiten. Los gatos no deben pasar el día comiendo y durmiendo. Cuando viven en exterior, pasan muchísimo tiempo simplemente observando el movimiento de la vida. En casa nada se mueve, se aburren mucho, no te acostumbres a ello, a que tu gato viva resignado.

Si tienes un patio, terraza o pequeño jardín, es ideal, porque aparte de los estímulos, el gato necesita la luz del Sol directa. Te darás cuenta de que pasa mucho tiempo tomando el Sol, es muy beneficioso para ellos. Recuerda también que los gatos no están acostumbrados por naturaleza a vivir en lugares tan altos como vivimos nosotros, y los balcones y ventanas son peligrosos para ellos, se caen con mucha frecuencia, así que hay que poner siempre protección.

Por otro lado, según donde vivas, el gato podría salir tranquilamente de casa sin mayor peligro o podría estar molestando a los vecinos o metiéndose en lugares peligrosos. Nosotros tenemos que ser capaces de distinguir una situación de otra, no con nuestro miedo, sino con la confianza en nuestro gato, pero protegiéndole de peligros inminentes y para que no molesten a otras personas o gatos.

Si vives en un entorno rural, donde apenas hay coches y sí hay mucho campo, yo voto por dejarles libertad y vivir todos tranquilos. Con mis gatos he vivido en todo tipo de lugares, me he movido mucho y he ido cambiando de piso a casa y viceversa, y siempre los gatos están mejor cuando pueden salir al exterior. Aprendí a confiar en ellos y cada día van y vienen a comer, a dormir, a saludar, y por la noche entran en casa y ya dormimos todos dentro hasta el día siguiente. A los gatos les interesa estar en casa, contigo, no suelen abandonarte sin más en cuanto les dejas salir. Además, las salidas empiezan de forma progresiva.

Cuando te acabas de cambiar de casa, los gatos se tienen que adaptar primero a la parte interior. La parte exterior debe quedar en segundo lugar, como para una segunda fase. Lo primero es que dentro de casa el gato se encuentre agusto y seguro, porque si tiene mucho miedo y ve una ventana o puerta abierta, su necesidad de escapar de esta situación hace que tiendan a irse de forma descontrolada y perderse. Y como esa casa nueva aún no la sentían como un lugar seguro, no tienen por qué volver. Así que haz bien los cambios, con tranquilidad, y sólo dejale salir cuando ya haga vida normal en interior.

También recomiendo siempre establecer rutinas con ellos, sobre todo con comida, para tenerlos por casa a una cierta hora con casi total seguridad. Si les das algo que les gusta mucho de comer cada día a la misma hora, ahí los tendrás. Aunque hay días que se retrasan, siempre vienen. Porque quieren venir.

Hay muchas personas que me dicen, «pero y si los atropellan, o les pasa algo». Bueno como he dicho, por un lado he aprendido a confiar en ellos, dándoles el control de su propia vida, porque sé que están conmigo. Y por otro lado, sé que cuando un gato se va es por alguna razón. He dejado de creer en los accidentes y errores, y he aprendido a ver en cada acto a mi alrededor una lección. Si mi gato muere atropellado mañana, en vez de sentirme culpable y autoflagelarme, veré en qué momento de mi vida estoy para que mi gato se haya marchado, o qué tipo de pensamientos he tenido. A esto no se llega en un día, es un trabajo personal contigo mismo, tu ego, y tu confianza en la vida y en tu alma. Además, ten en cuenta que el miedo te provoca pensamientos negativos, te recrea imágenes en la mente que no se están produciendo en realidad, pero esos pensamientos pueden hacer que ocurran, ya que te los estás creyendo, y así vas creando tu realidad. La confianza de la que te hablo es soltar y no tener esos pensamientos, sino confiar ciegamente, es decir, tener Fe, en que todo está bien.

Eres responsable de tus gatos en todo lo que les puedas proporcionar, pero no eres dueño de ellos. Los que están aquí porque quieren son ellos, porque te quieren a ti, así que hazles su vida lo más fácil posible y confía en ellos, están a tu lado por un motivo importante.

Laura Trillo Carmona, Terapeuta Natural de Gatos y Comunicadora Felina – Terapia Felina

laura@terapiafelina.com / www.terapiafelina.com

Tratamiento del comportamiento de los gatos en Positivo y con Terapias Naturales. Cursos sobre Comportamiento Felino, Talleres de Flores de Bach para gatos, Cursos de Comunicación Felina, en toda España y online. Terapia a gatos con problemas y a sus personas, prevención de problemas de comportamiento, trabajando la relación entre el gato y su persona, la Etología Felina Espiritual, con el Corazón, Esencias Florales, Reiki, Comunicación Animal Entrespecies, siempre desde el respeto y amor por el gato tal como es.

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